Science Snitch nació de una costumbre sencilla: voltear el empaque y leer la parte de atrás en vez de la de adelante.
El frente de un producto es puro marketing. La parte de atrás es la verdad, y la distancia entre las dos nunca había sido tan grande. Productos "naturales" repletos de aditivos. Snacks "con proteína" que son casi puro azúcar. Ultraprocesados disfrazados de saludables. Alguien tenía que empezar a destaparlo. Y me tocó a mí.
Hoy, Science Snitch es una marca independiente de investigación que llega a un público global en Instagram, TikTok, YouTube y Facebook. Desmenuzo listas de ingredientes, verifico las afirmaciones de salud que se vuelven virales y traduzco la ciencia real de los alimentos a un lenguaje que no necesita un título para entenderse.
¿Por qué importa? Porque lo que comes es una de las palancas más poderosas que tienes para tu salud y tu esperanza de vida, y la mayoría de la gente toma esas decisiones medio a ciegas. Mi misión es cambiar eso: ayudar a más gente en todo el mundo a ver su comida con claridad, a comer bien y a vivir más años y más sanos.
La industria alimentaria tiene departamentos de marketing. Los consumidores me tienen a mí.